¿Quién quiere libros de texto?
En estas épocas de evaluaciones y finales de curso también hay que tomar algunas decisiones para el curso que viene, como la elección de los libros de texto. Seguramente por eso en la tele han aparecido unos cuantos anuncios para profesores: imágenes en blanco y negro de un profesor o profesora contando una pequeña historia con una frase final, algo así como que se aprende más de los libros cuando un profesor les da vida, que forman parte de una gran campaña publicitaria.
Y hablando de campañas, en las electorales el tema de los libros de texto, su gratuidad o subvención… suele estar en boca de todos los candidatos. Pero si la educación pública es gratuita, ¿por qué no lo son también los materiales básicos para su desarrollo?, se preguntaba hace ya unos meses Pedro Colmenero, profesor de Geografía e Historia en un pueblo de Badajoz. En el mismo post habla de que la administración debería al menos favorecer la creación o el acceso a materiales libres.
Otro profesor, Domingo Méndez, también habla del tema en su blog, en concreto de lo que las editoriales entienden como materiales de apoyo on-line a los textos de sus libros.
Nuestros libros de texto durante la EGB pasaban de hermano a hermano (vecino, primo…) y se iban “enriqueciendo” con dibujitos, caricaturas de profesores, respuestas a los ejercicios en boli… En BUP algunos profesores ya no usaban los libros que nos hacían comprar, daban apuntes y textos fotocopiados. Elaboraban y documentaban el “temario” a base de atrículos, recortes de aquí y allí, actividades propias, noticias de actualidad…
Ahora, con lo fácil que es publicar y compartir en la Red, deberían ser muchos más los profesores que se atrevieran (si fueran libres para ello, pues muchas veces es el centro el que decide) a desprenderse del corsé del libro de texto.
Esta decisión tendría varias consecuencias: los profesores programarían de verdad sus materias y revisarían o actualizarían los contenidos (y así serían un poco más críticos con lo que publican algunos libros de texto, como decía mi profesor de lengua del colegio “los libros se dejan poner cualquier cosa”), las familias dejarían de gastarse un dineral a principio de curso y las arcas de las editoriales se resentirían un tanto. Es un reto que se enfrenta a intereses económicos y mentalidades acomodadas y exige voluntad, ganas y tiempo.
Y ¿cómo lo hacemos? Pues, por ejemplo, con un wiki, excelente plataforma para recopilar y organizar información, recursos, actividades… Y compartirlo y hacerlo juntos, involucrando también a los alumnos.
Ya hay profesores en ello. Algunos ejemplos (unos personales, otros colaborativos):
- La Nika, wiki sobre recursos educativos de Biología y Geología, dirigidos a la ESO y Bachillerato.
- Filotic, sobre filosofía.
- Littera, con recursos para Lengua y Literatura.
- Wikillerato, con contenidos relacionados con el curriculo del Bachillerato.
Más eduwikis en las páginas de Aulawiki21.
En Subversión educativa, un artículo de Peuma, revista de educación y pedagogía, proponen “tal vez lo mejor sería abolir el uso de los libros de texto.”
(Actualizado 31 de mayo). Interesante y juiciosa, como siempre, la opinión de Carlos Cabanillas al respecto, hace cosa de un año, y sin pasar de moda.
Totalmente de acuerdo pero hay un problema, prescindir del libro supondría más trabajo por lo que prefieren seguir con un texto que mo funciona antes que arriesgarse a hacerlo ellos
Comentario por laura — Mayo 31, 2007 @ 12:27 pm
Hola Laura. Está claro que ese es uno de los “problemas”, la pereza o el conformismo de algunos profesores. En realidad no se trata tanto de prescindir del libro de texto sino de ser crítico con él, no ceñirse únicamente a lo que digan sus páginas y completarlas, contrastarlas y crear. ¿Es muy difícil? Hay muchos profesores que ya lo hacen.
saludos
Comentario por La Clase Abierta — Mayo 31, 2007 @ 12:37 pm
No creo que se trate de decir sí o no a los libros de texto, sino de ser capaces de asumir que el libro de texto es, como la pizarra, un instrumento más de la labor docente, y darle la importancia justa.
Plantear clases sin libro de texto es bonito, pero costoso e inútil en muchos casos, ya que obliga a fotocopiar actividades que los libros ofrecen hechas. Del mismo modo, no salir nunca del libro nos convierte en profesores aburridos y poco profesionales.
La solución, como siempre, en el justo medio.
Comentario por Antonio — Mayo 31, 2007 @ 7:54 pm
Evidentemente un buen titular siempre debe llamar la atención, pero estamos contigo, Antonio, en que la cosa no es, como le decíamos a Laura, prescindir de los libros de texto sino en ser críticos con ellos. Es una cuestión de actitud.
Está claro que crear materiales no es una labor fácil ni todo profesor tiene por qué dedicarse a ello.
Pero confeccionar una especie de “dossier” con recursos, textos y actividades no tiene por qué ser una actividad inútil o costosa, al contrario, puede ser una experiencia rica si se colabora y se comparte, como de hecho hacen profes como tú, o, se me ocurre ahora, como Lu con sus Materiales de Lengua y puede llegar a convertirse en un material mucho mejor que un libro de texto, porque se revisa, se prueba, se amplia, se actualiza…
En mi experiencia como profe de ELE por esos mundos me las he tenido que apañar sacando actividades de aquí, de allí y de más allá, combinando las de los manuales con las inventadas o adaptadas, entre otras cosas porque no había presupuesto para libros de texto. Si hubiera conocido por entonces los wikis, me habría sido mucho más sencillo.
Comentario por La Clase Abierta — Mayo 31, 2007 @ 9:17 pm
Todo se andará Isabel, pero creo necesario otra organización de los tiempos y los espacios de los centros educativos, mas flexibles y orientados a un concepto constructivista de la educación.
Comentario por Domingo Méndez — Junio 29, 2007 @ 12:35 am
plendil…
plendil er…
Trackbacks por plendil hypertension medication — Julio 20, 2008 @ 12:13 pm